¿Cuánto le ha costado a EE. UU. la guerra contra Irán y quién está pagando la factura?
El gasto militar, la gasolina y las tasas de interés forman parte de la factura económica que Estados Unidos enfrenta por la guerra contra Irán.

El vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, reconoció en una publicación en redes sociales que la guerra contra Irán tuvo un costo político para los republicanos en las elecciones intermedias. Sin embargo, las consecuencias del conflicto no se limitaron a las urnas: también llegaron al bolsillo de los estadounidenses, quienes enfrentan precios más elevados de los combustibles, presiones inflacionarias y mayores costos de financiamiento.
Más allá de la derrota del partido del presidente Donald Trump, la guerra ha dejado una factura de miles de millones de dólares para el Gobierno estadounidense y gastos adicionales para las familias. Estas son las principales cifras del costo militar y de las afectaciones que llegan directamente al bolsillo de los ciudadanos.
Operaciones militares contra Irán superan los 47 mil millones de dólares
El costo de las operaciones militares estadounidenses contra Irán alcanzó 47 mil 100 millones de dólares a finales de octubre de 2026, de acuerdo con una estimación del Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM).
El gasto se distribuye principalmente en tres rubros:
- 29 mil millones de dólares para reponer municiones
- 6 mil 100 millones de dólares para reemplazar equipo perdido
- 11 mil 900 millones de dólares en otros costos operativos, como el apoyo a los militares desplegados
La cifra supera los 38 mil millones de dólares que la Oficina de Presupuesto del Congreso (CBO, por sus siglas en inglés) estimó hasta el 1 de agosto. La dependencia también calculó que cada mes adicional de hostilidades podría representar entre 2 mil y 3 mil millones de dólares.
Para sostener las operaciones, el Gobierno solicitó al Congreso una ampliación presupuestaria de 87 mil 600 millones de dólares, de los cuales 67 mil 100 millones estaban destinados al Departamento de Defensa.
¿Quién paga la factura de la guerra contra Irán?
El gasto militar se cubre con recursos públicos del Gobierno estadounidense, por lo que la factura recae sobre el presupuesto federal y los contribuyentes.
Pero el impacto no termina ahí. Los hogares también enfrentan aumentos en sus gastos cotidianos por el encarecimiento de la energía y el crédito.
Mark Zandi, economista en jefe de Moody’s Analytics, estimó que la guerra ha representado un costo adicional cercano a 2 mil dólares por hogar. De acuerdo con el cálculo reportado por Associated Press el monto se distribuye así:
- 1 mil 100 dólares por el aumento en los costos de energía
- 540 dólares por el encarecimiento de los intereses
- 360 dólares correspondientes al gasto militar
Se trata de una estimación del impacto económico acumulado, no de un cobro directo a cada familia.
Gasolina y diésel, entre los gastos que más resienten los estadounidenses
Una de las principales consecuencias económicas del conflicto se observa en los combustibles. Las restricciones al tránsito marítimo en el estrecho de Ormuz, una ruta estratégica para el comercio mundial de petróleo, presionaron los precios internacionales de la energía.
De acuerdo con el rastreador de costos energéticos de la Universidad de Brown, el precio promedio nacional de la gasolina regular pasó de 2.98 a aproximadamente 4.25 dólares por galón desde el inicio de la guerra, un aumento cercano al 42%.
El diésel registró un incremento aproximado de 73%, al pasar de 3.67 a 6.34 dólares por galón. Su encarecimiento también afecta al transporte de mercancías y a la distribución de productos, incluidos los alimentos.
Inflación y crédito: otros efectos de la guerra en la economía de EE. UU.
El aumento de los precios de la energía también genera presiones sobre otros sectores. El transporte de mercancías y los costos de producción pueden trasladar parte de ese encarecimiento al precio final de los bienes.
La CBO estimó que, para el primer trimestre de 2027, la inflación medida por el índice de precios del gasto de consumo personal (PCE) podría ubicarse 0.5 puntos porcentuales por encima de su proyección previa al conflicto.
Las tasas de interés también resienten esa presión. Cuando la inflación se mantiene elevada, la Reserva Federal tiene menos margen para reducirlas, lo que puede prolongar el encarecimiento de créditos hipotecarios, préstamos personales y tarjetas de crédito.
En el transporte aéreo, AP reportó que los precios de los boletos en septiembre fueron alrededor de 22% más altos que un año antes. El combustible de aviación es uno de los factores que presionan los costos de las aerolíneas.
El costo de vida también pesó en las elecciones intermedias
El encarecimiento de la vida cotidiana y el rechazo a la guerra formaron parte del debate político durante las elecciones intermedias. Después de los resultados adversos para los republicanos, JD Vance atribuyó parte de las pérdidas del partido al conflicto con Irán y al descontento económico.
Una encuesta de salida de AP, realizada a más de 100 mil votantes, encontró que cerca de seis de cada 10 consideraron equivocada la decisión de emprender acciones militares contra Irán. Sin embargo, el costo de vida también figuró entre los asuntos de mayor importancia para los electores.
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