El agente de ICE que disparó a Wilber Garcés no llevaba cámara corporal y un juez federal frena su deportación de emergencia
Juez frena deportación de Wilber Garcés, baleado por ICE en Austin

El agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) no llevaba puesta su cámara corporal cuando disparó contra Wilber Rafael Garcés Pérez, un repartidor venezolano de 28 años, en el norte de Austin, Texas, de acuerdo con fuentes cercanas a la investigación citadas por CBS News.
El disparo ocurrió mientras Garcés Pérez hacía entregas para DoorDash el domingo 20 de septiembre, y la bala quedó alojada cerca de su columna, según contó él mismo en una conferencia de prensa.
El joven fue llevado a un hospital y, unas cuatro horas después del disparo, quedó bajo custodia de ICE en un centro de detención en Pearsall, según NBC News. El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) sostiene que Garcés Pérez tenía una orden final de deportación, y esa misma noche un vocero de la dependencia informó que permanecía detenido a la espera de ser expulsado del país.
Su abogada, Kate Lincoln-Goldfinch, aseguró en cambio que entró al país de forma legal para pedir asilo y que nunca recibió el aviso de la audiencia en la que se ordenó expulsarlo.
Pese a la decisión del DHS, la deportación quedó frenada por ahora, luego de que un juez federal ordenara que el venezolano se presente en persona ante la corte el 30 de septiembre en San Antonio, una decisión que en la práctica impide que lo deporten antes de esa fecha, según ABC News. Mientras tanto, un especialista le recomendó una cirugía para retirar la bala, según dijo el congresista Greg Casar, citado por AP.
¿Qué se sabe del agente y de su cámara corporal?
Al agente sí se le había asignado una cámara corporal, pero no la traía puesta en el momento del disparo, y las autoridades no han explicado por qué, según funcionarios del gobierno federal. Otro agente que viajaba en el mismo vehículo sí llevaba la suya, aunque esa grabación no muestra el momento en que Garcés Pérez recibió el balazo.
El oficial, que ingresó a ICE el año pasado después de trabajar como agente de la Patrulla Fronteriza, fue enviado a licencia administrativa, como marca el procedimiento habitual en estos casos, según una fuente citada por CNN. La investigación del tiroteo quedó en manos de Homeland Security Investigations, el brazo investigador del DHS, con apoyo del FBI.
La falta de este video llega en un momento delicado para ICE, pues el secretario de Seguridad Nacional, Markwayne Mullin, había anunciado a inicios de septiembre que todos los agentes de ICE en campo portarían cámara corporal a finales de ese mes.
Este es al menos el tercer tiroteo con agentes de inmigración involucrados en Texas desde el inicio del segundo gobierno de Donald Trump. Además, antes de este caso, al menos 20 personas habían recibido disparos de agentes de ICE y de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) en servicio, y ocho de ellas murieron, según un análisis de la misma cadena. Entre esos casos está el de Lorenzo Salgado Araujo, un mexicano que murió baleado por un agente de ICE en Houston en julio.
¿Qué ordenó el juez sobre su deportación?
Lincoln-Goldfinch presentó el lunes 21 de septiembre una petición de habeas corpus, un recurso con el que se le pide a un juez revisar si una persona está detenida de forma legal, para solicitar la liberación de Garcés Pérez y frenar su deportación. Ese mismo día, el juez de distrito Orlando García ordenó que el venezolano comparezca en persona en una audiencia el 30 de septiembre en San Antonio.
La orden todavía no decide si Garcés Pérez será liberado ni cancela de forma definitiva su expulsión, pero al exigir su presencia en la corte, impide que ICE lo saque del país antes de la audiencia. “Eso significa que no será deportado mientras tanto”, explicó Lincoln-Goldfinch.
La Fiscalía del condado de Travis también pidió frenar la deportación. En una carta enviada el martes 22 a Mullin y al director interino de ICE, David J. Venturella, advirtió que el testimonio de Garcés Pérez sería necesario si se presentan cargos por el tiroteo. También señaló que su participación en la investigación se vería gravemente obstaculizada si lo expulsan del país.
Cronología de los hechos
- Domingo 20 de septiembre. Un agente de ICE dispara contra Garcés Pérez mientras hace entregas en el norte de Austin. Tras pasar por un hospital, el joven queda bajo custodia de ICE y termina en el centro de detención de Pearsall.
- Lunes 21 de septiembre. Su abogada presenta la petición ante la corte federal y el juez Orlando García ordena la audiencia. Esa noche, Garcés Pérez vuelve a ser llevado a un hospital.
- Martes 22 de septiembre. El DHS publica un comunicado para rebatir las denuncias de la defensa, y la Fiscalía de Travis pide que no lo deporten. Ese día, Garcés Pérez ya está de vuelta en Pearsall.
- Miércoles 23 de septiembre. El congresista Greg Casar lo visita en el centro de detención e informa que un especialista le recomendó cirugía.
- Miércoles 30 de septiembre. Garcés Pérez deberá presentarse en persona ante el juez en San Antonio.
¿Qué dicen el DHS y la defensa sobre su estatus y su salud?
En un comunicado, el DHS acusó a medios y a políticos de difundir “mentiras” sobre el caso. En ese mismo texto, el secretario Mullin afirmó que Garcés Pérez no tiene estatus legal y que ha recibido parte de la mejor atención médica de su vida.
El comunicado lo describe como un “extranjero criminal”, aunque un alto funcionario del gobierno aseguró que no tenía antecedentes penales más allá de estar en el país de forma irregular.
Los congresistas demócratas que siguen el caso describen una situación muy distinta. Casar, el primer miembro del Congreso en visitarlo en persona, dijo el miércoles que Garcés Pérez estaba en silla de ruedas y con dolor.
También contó que la herida de su espalda seguía sangrando y que el personal médico le cambia las gasas dos o tres veces al día. El congresista Joaquín Castro, quien no pudo acudir por un retraso en su vuelo, aseguró en un comunicado de su oficina que el trato de ICE hacia Garcés Pérez “ha equivalido a tortura”.
Las versiones de ambos frentes
Las dos partes chocan en casi todos los puntos del caso: :
- Cómo empezó el operativo. El DHS afirmó que Garcés Pérez fue objetivo de una detención vehicular dirigida y habla de un intento de evadir el arresto, aunque no detalla qué hizo. La jefa de la policía de Austin, Lisa Davis, dijo que un detective fuera de servicio grabó varias camionetas negras rodeando el auto del venezolano. También dijo que hubo una persecución por calles cercanas, que terminó a unos 180 metros del lugar donde le dispararon. Su defensa aseguró que una camioneta sin identificación golpeó su auto dos veces y que él no sabía que lo perseguían agentes de ICE.
- Estatus migratorio. El DHS asegura que Garcés Pérez entró de forma ilegal durante el gobierno de Joe Biden, que su permiso de trabajo venció en 2025 y que no contaba con ninguna protección migratoria. Su defensa sostuvo que entró en 2024 con una cita de la aplicación CBP One para pedir asilo.
Otras versiones del caso
- La orden de deportación. El DHS confirmó que un juez de inmigración ordenó su expulsión en ausencia, es decir, sin que él estuviera presente en la audiencia. Su abogada explicó que él había notificado su cambio de domicilio, pero el citatorio llegó a su dirección anterior. El DHS responde que las obligaciones legales de un inmigrante no terminan porque cambie de domicilio.
- Dónde durmió tras el disparo. En documentos presentados ante la corte, su defensa afirmó que tuvo que dormir sobre un piso de cemento en un centro temporal de ICE antes de ser trasladado a Pearsall. La defensa también aseguró que lo interrogaron sin un abogado presente. El DHS rechazó esa versión y afirmó que, tras salir del hospital, llegó al centro de detención unas horas después y durmió en una cama.
- Atención médica y la bala. El DHS afirmó que Garcés Pérez recibió atención médica las 24 horas, incluidos analgésicos. También negó que ICE haya rechazado retirar la bala, pues aseguró que la agencia no decide sobre procedimientos médicos. Casar, en cambio, pidió que lo saquen del centro de detención para que lo atienda un hospital o un médico.
Casar pidió a ICE que no retrase la cirugía si la familia decide que Garcés Pérez debe someterse a ella, aunque no precisó si ya se tomó esa decisión. La siguiente etapa será la audiencia del 30 de septiembre, en la que el juez analizará la petición de la defensa para liberarlo y frenar su deportación.
Sigue a Uno TV en Google Discover y consulta las noticias al momento.
Tienes una denuncia o información que quieras compartir? Escríbenos al WhatsApp de Uno TV: +52 55 8056 9131. Tu mensaje puede hacer la diferencia.


