Volar o arriesgarse a la deportación: el cambio en la corte de Hawái
Audiencias presenciales en Honolulu obligan a volar; Hawái exige respuestas

La corte de inmigración de Honolulu marcó como presenciales cerca del 90% de las audiencias programadas para octubre, frente a 22% en el mismo mes de 2025, y ese cambio pesa de forma especial en un estado formado por islas. Como se trata de la única corte migratoria de Hawái, quienes viven en Maui, Kauai, la Isla Grande, Molokai o Lanai deben tomar un avión hasta Oahu cada vez que el juez los cita en persona, de acuerdo con un comunicado de la delegación de Hawái en el Congreso.
Ese traslado tiene un precio que muchas familias no alcanzan a cubrir. Cada viaje suma el boleto entre islas, una noche de hotel, horas de trabajo perdidas y, en muchos casos, el pago de alguien que cuide a los niños. Sin embargo, quedarse en casa tampoco es una salida, porque faltar a la cita puede terminar en una orden de deportación en ausencia, sin importar qué tan sólido fuera el caso.
Ante ese dilema, los senadores Brian Schatz y Mazie Hirono, junto con los representantes Ed Case y Jill Tokuda, enviaron una carta a la Oficina Ejecutiva de Revisión de Casos de Inmigración (EOIR). Esta dependencia del Departamento de Justicia administra las cortes migratorias, y los legisladores le exigieron explicaciones antes del 5 de noviembre. Mientras llega esa respuesta, las reglas de las cortes ofrecen algunas salidas para evitar el viaje o para reparar una ausencia, aunque todas dependen de lo que decida el juez.
¿Qué cambió en la única corte de inmigración de Hawái?
El giro se aprecia con claridad al comparar agosto de 2026, cuando la corte de Honolulu celebró 176 audiencias presenciales de un total de 249, con el mismo mes del año anterior, cuando fueron 38 de 120. Entre los habitantes de otras islas el efecto es todavía más marcado, ya que el 87% de quienes tenían un proceso abierto en julio y agosto tuvo que viajar a Oahu al menos una vez, frente a poco menos de un tercio en esos meses de 2025. Algo parecido ocurre con las personas que tienen domicilio en otro estado, pues la proporción obligada a presentarse en persona pasó de 14% a 82%.
Esas cifras contrastan con el marco legal, ya que la Ley de Inmigración y Nacionalidad permite que las audiencias se hagan por videoconferencia. Con esa base, en agosto de 2022 la EOIR emitió un memorando que pedía a los jueces aceptar las solicitudes para comparecer a distancia cuando fuera apropiado y posible. Esa guía fue cancelada el 14 de marzo de 2025, de ahí que la delegación pida a la agencia volver a adoptar un criterio parecido.
En la práctica, abogados que llevan casos en Honolulu informaron a los legisladores que algunos inmigrantes reciben la orden de presentarse en la sala aunque su propio abogado tenga permiso para conectarse por video. Ante esos costos, otros han preferido renunciar a reclamos legales con posibilidades reales antes que pagar el viaje, según los mismos testimonios. Por esa razón, los cuatro legisladores advirtieron en su carta que “la geografía única de Hawái no elimina el derecho al debido proceso de los inmigrantes de nuestra nación”.
¿Qué respuestas exige la delegación al Departamento de Justicia?
La carta va dirigida a Sirce Owen, directora interina de la EOIR, y busca aclarar si el giro hacia las audiencias presenciales responde a una instrucción interna o a decisiones de cada juez. Con ese objetivo, los legisladores plantean, entre otros, los siguientes puntos.
- Toda guía, capacitación o comunicación entregada a los jueces de Honolulu desde el 14 de marzo de 2025 sobre audiencias por video, cambios de sede y citas presenciales
- Una respuesta sobre si la EOIR o la Oficina del Juez Principal de Inmigración adoptó alguna política, formal o informal, para limitar las comparecencias por video
- Datos de audiencias, solicitudes de video, cambios de sede y órdenes en ausencia de junio a septiembre de 2025 y de 2026, separados por condado, por residencia fuera del estado y por situación de detención
- Medidas para proteger a quienes viven fuera de Oahu, entre ellas que el video sea la opción predeterminada para quien solo puede llegar a la corte en avión. También piden audiencias por video al menos una vez al mes en Maui, Kauai y la Isla Grande, y que el juez responda por escrito antes de obligar a alguien a viajar
Todas esas respuestas deben llegar antes del 5 de noviembre, y cualquier ajuste dependerá de lo que conteste la agencia. Hasta entonces, cada persona con una cita próxima sigue obligada a cumplir lo que indique su aviso de audiencia. Por eso conviene revisar con tiempo si la cita es presencial y planear el viaje o la solicitud correspondiente.
¿Qué opciones tiene quien no puede volar a Honolulu?
Aunque las reglas de las cortes migratorias dejan estas solicitudes a criterio del juez, sí permiten presentarlas. Según el Manual de Práctica de las Cortes de Inmigración, la persona o su abogado pueden pedir presentarse por teléfono en algunas audiencias preliminares. Basta una solicitud escrita u oral que explique el motivo e incluya un número de contacto. Eso sí, mientras el juez no apruebe esa solicitud, la persona tiene que acudir en persona.
Otra vía es el cambio de sede, que traslada el caso a otra corte, aunque sirve sobre todo a quienes viven en otro estado, porque Hawái no tiene otra corte migratoria. En ese caso, el mismo manual exige que la solicitud demuestre una causa justificada y deja la decisión a criterio del juez. Además, la moción debe incluir estos elementos.
- La fecha y la hora de la próxima audiencia.
- Una dirección fija donde la persona pueda recibir los avisos de la corte.
- El formulario de cambio de domicilio EOIR-33, si la dirección cambió.
- Una explicación detallada de los motivos, respaldada con documentos.
Igual que con la solicitud por teléfono, pedir el cambio no suspende la cita original, así que la persona debe presentarse en todas las audiencias programadas hasta que llegue la aprobación. Por eso ayuda presentar cualquier solicitud con semanas de anticipación y reunir comprobantes de los costos del viaje y de los ingresos del hogar. Contar con un abogado de inmigración confiable y no con un notario también facilita que la moción llegue con los requisitos completos.
¿Qué pasa si alguien falta a su audiencia en Honolulu?
Si, pese a todo, la persona no logra llegar a la audiencia, el juez puede dictar una orden de deportación sin escucharla. Las órdenes de deportación contra inmigrantes que no llegaron a su audiencia se emiten sin importar si la persona tenía reclamos pendientes con posibilidades reales. Aun así, pueden revertirse con una solicitud para reabrir el caso, siempre que se cumpla alguno de los supuestos que fija el manual.
Cuando la falta se debió a circunstancias excepcionales fuera del control de la persona, como una enfermedad grave propia o de un familiar cercano, la solicitud debe presentarse dentro de los 180 días posteriores a la orden. En cambio, si la persona no recibió un aviso adecuado de la audiencia, o estaba bajo custodia sin culpa propia, puede hacerlo en cualquier momento.
¿Qué otras opciones funcionan?
En ambos casos solo se permite presentar una de estas solicitudes, y mientras el juez la resuelve, la deportación queda suspendida de forma automática. Con todo, el manual aclara que los motivos menos graves no califican, así que faltar con la idea de reabrir el caso después es una apuesta arriesgada.
Precisamente porque la falta de un aviso adecuado es uno de los motivos que permiten reabrir un caso, mantener actualizada la dirección ante la corte con el formulario EOIR-33 protege a quien tiene un proceso abierto, sobre todo porque no reportar un cambio de domicilio puede complicar un proceso migratorio. A eso se suma la conveniencia de revisar con regularidad el estado del caso en el sistema en línea de la EOIR, para detectar a tiempo una nueva fecha o un cambio en la forma de la audiencia.
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