Green Card por matrimonio: el caso en Massachusetts que muestra cómo se detecta un fraude
Jingming Chen, de 31 años, habría cobrado por casarse y tramitar una Green Card

Un ciudadano estadounidense enfrentará cargos federales por, presuntamente, aceptar dinero a cambio de casarse con una persona de nacionalidad china con el fin de que esta consiguiera la Green Card. El acusado vive en Quincy, Massachusetts, y habría acordado recibir un pago parcial en cada etapa del trámite migratorio, de acuerdo con un comunicado del Servicio de Ciudadanía e Inmigración (USCIS).
El caso, que se lleva en Ohio debido a que es el lugar de residencia de la persona inmigrante, dejó ver con detalle las señales que buscan las autoridades al revisar una solicitud de residencia por matrimonio: una historia de amor inventada, cuentas conjuntas pensadas solo para aparentar y hasta un anillo de diamante falso para la boda.
Cómo funcionaba el supuesto esquema de pagos
El acusado, Jingming Chen, de 31 años, habría aceptado casarse a cambio de dinero con una persona de nacionalidad china que vive en Aurora, Ohio, según la Fiscalía Federal para el Distrito Norte de Ohio, que anunció la acusación formal presentada por un gran jurado.
Por ese acuerdo, se le acusó de conspiración para cometer fraude matrimonial y fraude con documentos migratorios.
El pago, de acuerdo con la acusación, estaba pensado para llegar por partes en cada etapa del trámite de la Green Card, y para que ese dinero fluyera, el matrimonio tenía que parecer auténtico ante las autoridades. Con ese objetivo, la pareja habría planeado o hecho lo siguiente:
- Una historia falsa de un romance en línea y una relación a distancia, con detalles sobre cómo se conocieron y quién los presentó
- Un acuerdo prenupcial
- Cuentas conjuntas de banco, de servicio de celular, de seguro y una membresía en una tienda de descuento
- El aviso de intención de casarse, presentado en Quincy
- Un anillo de diamante falso y barato, que Chen habría pedido comprar para la ceremonia
¿Qué papel tuvo la petición I-130?
Una vez casados, Chen habría encargado a un gestor presentar ante USCIS el Formulario I-130, conocido como Petición de Familiar Extranjero, el paso que convertía la boda en una vía hacia la residencia. Con este documento, un ciudadano o residente permanente le pide al gobierno que reconozca su vínculo familiar con un extranjero para que ese familiar pueda solicitar la Green Card.
Para los cónyuges de ciudadanos estadounidenses, esa vía es más directa que para otros familiares, porque no tienen que esperar un cupo anual como muchos mexicanos que aguardan su turno en el Boletín de Visas, aunque a cambio la pareja tiene que demostrar que la relación es auténtica. En este caso, según la acusación, ambos presentaron declaraciones falsas a USCIS para obtener la Green Card y otros beneficios, y las autoridades no precisaron si la residencia llegó a otorgarse.
¿Qué pena enfrentaría si lo declaran culpable?
Por esas declaraciones y por el supuesto acuerdo de pago, Chen enfrentaría hasta cinco años de prisión si es declarado culpable, y la sentencia la fijaría un juez federal con base en las guías federales de sentencias y otros factores que marca la ley.
Esa pena máxima coincide con la que fija la ley federal contra el fraude matrimonial, que castiga a cualquier persona que se case a sabiendas para evadir las leyes migratorias con hasta cinco años de cárcel, una multa de hasta 250,000 dólares o ambas sanciones, según el Código de Estados Unidos. La sanción puede alcanzar tanto al ciudadano como al inmigrante, porque la norma aplica a cualquiera de los dos que participe en el engaño.
El caso llegó a la Fiscalía tras una investigación de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI) de ICE en Cleveland y de la Dirección de Detección de Fraude y Seguridad Nacional de USCIS en Boston, que revisa sospechas de engaño en trámites migratorios, desde matrimonios arreglados hasta el uso de documentos falsos para obtener un estatus.
¿Qué revisa USCIS para detectar un matrimonio falso?
Investigaciones como esta forman parte de una revisión más amplia, en la que USCIS comprueba si un matrimonio es auténtico en dos momentos: cuando resuelve la petición I-130 y otra vez cuando decide la solicitud de residencia, según una alerta de política de USCIS de octubre de 2025, que busca identificar el fraude desde el inicio del proceso.
En esa revisión, los oficiales pueden entrevistar a cada esposo, incluso por separado, y comparar sus respuestas sobre cómo se conocieron, dónde viven o cómo es su vida diaria. Las respuestas que no coinciden entre los esposos son una de las principales alertas, de acuerdo con la Red Católica de Inmigración Legal (CLINIC), una organización de asistencia legal que enumera estas otras señales que suelen llevar a USCIS a revisar un caso con más cuidado:
- Pocas pruebas de una vida compartida, como cuentas, seguros o contratos de renta en común
- Un noviazgo muy corto o sin familiares ni amigos que conozcan la relación
- Vivir en domicilios separados sin una explicación convincente
- Pagos a cambio de casarse, que la organización considera probablemente el factor negativo más fuerte
Las consecuencias para el inmigrante y para el ciudadano
Cuando esas alertas terminan en un caso de fraude, el inmigrante puede cargar con un costo que dura toda la vida, ya que la ley impide aprobar cualquier petición futura de residencia para quien intentó o conspiró para casarse con el fin de evadir las leyes migratorias, aunque no haya obtenido ningún beneficio y aunque nunca haya sido condenado, de acuerdo con el reglamento federal de inmigración. Para que aplique ese bloqueo basta con que haya pruebas sólidas del fraude en su expediente, así que, aun si después se casa por amor con otro ciudadano, esa nueva petición podría ser rechazada, como ocurre en otros casos en los que mentir en un trámite migratorio trae consecuencias de por vida.
El ciudadano estadounidense, por su parte, enfrenta un riesgo penal, ya que la misma ley contempla cárcel y multa para quien se case a sabiendas con el fin de evadir las leyes migratorias. En el caso de Chen, los cargos incluyen además la fabricación de pruebas para hacer pasar el matrimonio como legítimo, que las autoridades tratan como fraude con documentos migratorios.
¿Cómo documentar una relación real en un trámite por matrimonio?
La diferencia entre pruebas fabricadas y pruebas de una vida real es clave para las parejas que se casaron por amor, que no tienen por qué temer a esta revisión, aunque sí conviene que lleguen al trámite con documentos claros de su vida en común. La regulación federal menciona como ejemplos:
- Propiedades a nombre de los dos
- Un contrato de renta que muestre que ambos viven en el mismo domicilio
- Cuentas bancarias, seguros o gastos compartidos
- Actas de nacimiento de hijos en común
- Declaraciones juradas de familiares, amigos o conocidos que sepan de la relación
A esos documentos se pueden sumar fotos, mensajes y boletos de viajes juntos, aunque la congruencia entre los papeles y lo que responde cada esposo en la entrevista pesa tanto como la cantidad de pruebas.
Esa documentación sigue siendo necesaria después de obtener la Green Card, porque si la pareja llevaba menos de dos años de casada al recibirla, la residencia es condicional por dos años, y para quitar esas condiciones hay que presentar el Formulario I-751 en los 90 días previos a que venza la tarjeta, según la guía oficial sobre residencia condicional. Si no se presenta a tiempo, la residencia termina de forma automática y la persona puede enfrentar un proceso de deportación.
Como cualquier error en el expediente puede confundirse con un engaño, lo más seguro es preparar el trámite con un abogado de inmigración o un representante acreditado, y no con personas sin licencia, como en la trampa del “notario” falso. Quien conozca un caso de fraude matrimonial puede reportarlo en el formulario de denuncias en línea de USCIS.
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