Manejar sin licencia en EE. UU.: un riesgo que puede dejar a un inmigrante detenido sin derecho a fianza
Manejar sin licencia repetidas veces pesa para negar la fianza, resolvió la BIA

La Junta de Apelaciones de Inmigración determinó que manejar sin licencia de forma repetida puede dejar a un inmigrante detenido sin fianza, al considerar que ese historial al volante es una señal importante de que la persona podría no presentarse a sus audiencias en la corte migratoria, de acuerdo con la decisión publicada por la Junta.
La Junta, conocida como BIA por sus siglas en inglés, funciona como el tribunal de apelaciones de las cortes de inmigración y publicó esta decisión como precedente, por lo que su criterio obliga a los jueces de inmigración de todo el país cuando revisen una solicitud de fianza. En la práctica, cualquier inmigrante detenido que tenga un historial de manejar sin licencia podría enfrentar más obstáculos para salir bajo fianza mientras avanza su caso de deportación.
Ese criterio surgió del caso de un hombre al que un juez de inmigración le había concedido una fianza de 8 mil dólares, pero el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) apeló y la BIA la anuló al resolver que ningún monto era suficiente para asegurar su presencia en las próximas audiencias. Además de su historial al volante, la Junta pesó dudas sobre su domicilio y sobre su posibilidad real de defenderse de la deportación.
¿Por qué manejar sin licencia pesó tanto en la decisión de la BIA?
El caso es el de Jonnathan Cruz Aijiaco, cuya nacionalidad no aparece en la decisión y quien llegó a EE. UU. en agosto de 2016. Ya en el país, acumuló varios encuentros con la policía por infracciones de tránsito y le suspendieron la licencia de conducir en varias ocasiones, a pesar de lo cual siguió manejando.
- En agosto de 2016 llegó a EE. UU.
- En junio de 2017 la policía le marcó el alto por un cambio de carril indebido y lo arrestó al descubrir que tenía la licencia suspendida y una orden de arresto pendiente
- En agosto de 2017 le marcaron el alto por tener las luces de freno descompuestas, admitió que no tenía licencia válida y fue arrestado por manejar a sabiendas sin ella
- En febrero de 2026 el DHS lo detuvo en Cheyenne, Wyoming, y quedó en proceso de deportación
- El 1 de abril de 2026 un juez de inmigración le concedió una fianza de 8 mil dólares
- El 2 de noviembre de 2026 la BIA anuló esa fianza y ordenó mantenerlo detenido
¿Cómo influye esto en otros inmigrantes?
Para la Junta, manejar una y otra vez sin licencia refleja desprecio por las leyes vigentes, y por eso es un factor importante al medir el riesgo de fuga. La decisión recordó que las leyes de licencias existen para garantizar la seguridad de todos, y se apoyó en fallos de cortes federales de apelaciones que ya habían ligado manejar sin licencia con la indiferencia hacia el bienestar de los demás conductores.
De ahí, la Junta trasladó ese razonamiento a la corte migratoria y concluyó que quien se niega a cumplir un requisito que marca la ley difícilmente obedecerá la orden de un juez de presentarse a una audiencia. Por su parte, el inmigrante alegó que había malentendido los requisitos para tener permiso de manejar, aunque la BIA respondió que no presentó pruebas de ello y que sus repetidos encuentros con la policía contradecían esa explicación.
¿Qué otros factores dejaron al inmigrante sin fianza?
Las dudas sobre dónde vivía pesaron casi tanto como su historial de manejo, porque en febrero de 2026, al ser detenido, el inmigrante dijo primero que era soltero y sin hijos. Más tarde, en su solicitud de custodia, mencionó a una esposa e hijos, aunque como dirección solo anotó “USA”.
Ante el juez de inmigración, además, aseguró que viviría en Ocala, Florida, y presentó la carta de un amigo que prometía asegurarse de que acudiera a sus audiencias. Ya en la apelación dio otra dirección, pues afirmó que tenía una licencia válida de Indiana cuando lo detuvieron y que vivía en Westfield, en ese mismo estado, sin que el expediente aclarara si lo hacía con su familia. Por eso, la Junta resolvió que no dar un domicilio fijo y claro pesa mucho en contra de quien pide una fianza.
Otros factores que dejaron al inmigrante sin fianza
A esas dudas se sumó su situación legal, ya que el juez de inmigración había tomado en cuenta que el hombre tenía pendiente una solicitud de cancelación de deportación. Esa defensa permite a ciertas personas sin papeles quedarse en el país si, entre otros requisitos, suman 10 años de presencia física continua en EE. UU. Entre su llegada en agosto de 2016 y el inicio de su proceso en febrero de 2026 no se cumplía ese plazo, así que la Junta concluyó que no demostró calificar para esa protección.
La BIA añadió que una posibilidad futura de calificar, basada solo en suposiciones, no reduce de forma importante el riesgo de fuga. También calificó como claramente erróneas las conclusiones del juez, que había visto en esa solicitud y en la supuesta convivencia con su esposa e hijos razones para descartar ese riesgo, pues el expediente no probaba dónde ni con quién vivía. En cambio, la Junta no resolvió si el inmigrante era un peligro para la comunidad, ya que dio por hecho que no lo era y basó toda su decisión en el riesgo de fuga.
¿Por qué esta decisión obliga a todos los jueces de inmigración?
La decisión pesa más allá de este expediente por la forma en que se publicó, ya que las decisiones publicadas de la BIA se conocen como precedentes y obligan a la propia Junta, a las cortes de inmigración y al DHS. Las que no se publican, en cambio, solo obligan a las partes de ese caso, según la Oficina Ejecutiva de Revisión de Casos de Inmigración (EOIR), la agencia del Departamento de Justicia que administra las cortes migratorias.
Esta resolución se publicó como decisión oficial de la Junta, con número de cita propio, así que funciona como precedente. En la práctica, un juez de inmigración que revise una fianza podrá tomar en cuenta las infracciones por manejar sin licencia como señal de riesgo de fuga, tal como hizo la Junta en este caso.
El criterio llega, además, en un momento en que la posibilidad de pedir fianza no es igual en todo el país, porque el acceso a una audiencia de fianza para quienes entraron sin inspección varía según el circuito judicial donde ocurre la detención. En Texas, Luisiana y Misisipi, por ejemplo, la corte de apelaciones avaló detener sin audiencia a inmigrantes con muchos años en el país. La decisión de la BIA no detalla cómo entró el inmigrante a EE. UU., pero deja claro que, aun cuando una persona puede pedir fianza, su historial al volante puede inclinar al juez a negarla.
¿Qué pueden hacer los detenidos y sus familias al pedir una fianza?
Quien tiene derecho a una audiencia de fianza puede solicitarla, normalmente por escrito aunque también de forma oral, y sin pagar ninguna cuota, según el Manual de Políticas de la EOIR. La solicitud debe incluir el nombre completo, el número de registro migratorio (número A), el monto de fianza que fijó el DHS y el centro de detención donde está la persona, junto con una copia del Aviso de Comparecencia si se tiene a la mano.
La fianza lleva un expediente separado del caso de deportación, por lo que los documentos que ya se entregaron en ese caso deben presentarse de nuevo. Si el juez niega la fianza, una nueva solicitud tiene que hacerse por escrito y demostrar que las circunstancias de la persona cambiaron de manera importante desde la última decisión.
¿Qué hacer?
- Dar desde la primera entrevista con las autoridades la misma información sobre domicilio, estado civil e hijos, porque las contradicciones se leen como señal de riesgo de fuga
- Reunir pruebas de un domicilio fijo, como contrato de renta o recibos de servicios a nombre de la persona, y mantener al día la dirección registrada ante la corte de inmigración
- Juntar los registros judiciales de cada multa o arresto de tránsito, con la forma en que terminó cada caso
- Revisar con un abogado de inmigración si de verdad se cumplen los requisitos de la protección que se piensa pedir, como los 10 años de presencia física continua para la cancelación de deportación
- Tramitar la licencia en los estados que la otorgan sin importar el estatus migratorio y evitar manejar mientras no se tenga
Si el juez concede la fianza, el pago se hace ante ICE en su sistema electrónico CeBONDS, mediante transferencia Fedwire o ACH, de acuerdo con ICE. Quienes no tienen acceso a servicios bancarios pueden recurrir a una compañía de fianzas certificada o a organizaciones comunitarias que apoyan a las familias con el pago de una fianza de inmigración. En cualquier caso, la fianza funciona como una garantía de que la persona cumplirá con sus obligaciones ante el gobierno, entre ellas presentarse en el lugar y la fecha que ICE le indique cada vez que la cite.
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