El cambio en Medicaid que desde hoy deja fuera a miles de inmigrantes legales
Inmigrantes con estancia legal pierden Medicaid desde el 1 de octubre

Refugiados, asilados y víctimas de trata de personas perdieron el acceso a Medicaid a partir del 1 de octubre de 2026, pese a que viven en EE. UU. de manera legal y con la protección de las autoridades migratorias.
El gobierno federal dejó de pagar la cobertura médica completa de varios grupos de inmigrantes con estancia legal, un recorte que alcanza también a CHIP (Programa de Seguro Médico para Niños), el seguro médico para niños de familias de bajos ingresos, según una guía que los Centros de Servicios de Medicare y Medicaid (CMS) enviaron a los estados.
No todos los inmigrantes con papeles corren la misma suerte. Los residentes permanentes con Green Card, los cubanos y haitianos que llegaron bajo la categoría de “entrants” y los migrantes de tres naciones del Pacífico ligadas a EE. UU. conservan su seguro. El cambio forma parte de la ley fiscal y de gasto que el presidente Donald Trump firmó el 4 de julio de 2025, conocida como la “One Big Beautiful Bill”. Aunque saca del programa a miles de personas, no las deja del todo sin opciones, porque la atención de emergencias y, en algunos estados, la cobertura para niños y embarazadas siguen disponibles.
La Oficina de Presupuesto del Congreso (CBO) calculó que el cambio dejará sin seguro médico a unas 100 mil personas más para 2034, de acuerdo con un análisis de KFF, aunque las cifras de los propios estados dibujan un impacto mayor y más inmediato. Se prevé que más de 281 mil inmigrantes con estancia legal pierdan Medicaid en octubre en nueve estados y Washington D. C., según un recuento de KFF Health News.
¿Por qué cambió Medicaid el 1 de octubre?
Medicaid funciona con dinero del gobierno federal y de los estados, y la ley de 2025 modificó justamente la parte federal. Redujo la lista de inmigrantes por los que Washington aporta su porción y fijó el 1 de octubre de 2026 como la fecha de entrada en vigor. Desde ese día, los estados no reciben fondos federales para dar cobertura completa a quienes quedaron fuera de la lista, de modo que cada gobierno estatal tiene que decidir si cancela esos seguros o los sigue pagando con dinero propio.
Para preparar la transición, la guía federal enviada en abril pidió a los estados revisar de inmediato el estatus migratorio de cada beneficiario afectado, empezando por una verificación electrónica en el sistema federal SAVE. Esa revisión arrojó cifras concretas en lugares como Florida, donde el gobierno estatal identificó a casi 177 mil inmigrantes que dejarían de calificar al programa en octubre.
El recorte a Medicaid es apenas el primero de varios que enfrentarán estos grupos. En enero de 2027 perderán también los subsidios para comprar un seguro médico de Obamacare, y los cambios en Medicare entrarán en vigor a más tardar ese mismo mes, de acuerdo con el calendario de la ley.
¿Quiénes pierden Medicaid aunque estén en el país legalmente?
La restricción recae sobre personas a las que el propio gobierno de EE. UU. dio protección por razones humanitarias, muchas de ellas porque huyeron de guerras o de persecución en su país. Varias llegaron a través de programas federales que atienden a refugiados y a otros inmigrantes, que también enfrentan recortes de fondos, y hoy forman parte de alguno de los grupos que se quedan sin Medicaid de cobertura completa.
- Refugiados
- Personas que recibieron asilo
- Personas con permiso humanitario (parole) por al menos un año, incluidos los afganos y ucranianos que llegaron bajo esa figura
- Víctimas de trata de personas con visa T o con una solicitud de esa visa en trámite
- Personas que sufrieron maltrato de un familiar ciudadano o residente y están protegidas por la ley VAWA
- Personas con protección contra la deportación a su país (“withholding of removal”)
Dentro de esos grupos hay, por ejemplo, intérpretes afganos que arriesgaron su vida al trabajar con tropas estadounidenses. La situación es distinta para quienes lograron dar el siguiente paso en su proceso migratorio, ya que los refugiados y asilados que obtuvieron la residencia permanente conservan Medicaid. Al contar como titulares de Green Card, además, no tienen que esperar los cinco años que se exigen a otros residentes nuevos.
¿Qué cobertura médica sigue disponible?
Quienes pierden la cobertura completa pueden recurrir al Medicaid de emergencia, que sigue funcionando para cualquier inmigrante sin importar su estatus, siempre que cumpla los demás requisitos del programa, como el nivel de ingresos. Eso sí, esta cobertura solo paga la atención de una emergencia médica, no las consultas de rutina ni los tratamientos de largo plazo.
Las familias con niños o con una mujer embarazada cuentan con un respaldo adicional en los estados que adoptaron una opción especial de la ley federal, la cual les permite seguir cubriendo a niños y embarazadas con estancia legal sin el periodo de espera de cinco años. A los hijos nacidos en EE. UU. el cambio no les quita Medicaid, porque son ciudadanos, aunque sus padres sí pierdan el seguro.
Para los refugiados de llegada más reciente existe una opción más, la Refugee Medical Assistance, una ayuda médica de la Oficina de Reasentamiento de Refugiados (ORR) pensada para quienes no califican a otros programas. Quienes se volvieron elegibles a partir del 1 de enero de 2026 pueden recibirla hasta por 8 meses, el doble que antes, según un aviso publicado en el Federal Register, que atribuye la ampliación a más fondos y a una llegada de refugiados menor a la prevista.
A esas alternativas se suman los estados que decidieron cubrir el hueco con su propio presupuesto. California, donde unos 148 mil inmigrantes pierden Medicaid, destinó 365 millones de dólares a un programa aparte para mantenerlos cubiertos hasta julio de 2027. En la misma línea, Nueva York mantiene la cobertura médica para inmigrantes con fondos estatales para muchos de los afectados, igual que Pensilvania.
¿Qué pueden hacer quienes recibieron un aviso de cancelación?
El proceso de cancelación tiene reglas que juegan a favor de los afectados, pues las normas federales obligan a los estados a avisar por lo menos 10 días antes de cancelar Medicaid y a ofrecer una audiencia para apelar la decisión. Además, si la verificación electrónica no confirma el estatus migratorio de una persona, el estado tiene que contactarla y darle un plazo razonable para presentar documentos antes de dar de baja su seguro. Esa protección resulta clave para quienes tienen Green Card, o son entrants cubanos o haitianos, y aparecen por error en la lista.
Con el aviso en la mano, los afectados tienen varios pasos a su alcance para no quedarse sin atención médica mientras aclaran su situación o buscan otra cobertura.
- Revisar en la carta la fecha de cancelación, el motivo y el plazo para apelar
- Pedir la audiencia (“fair hearing”) si la persona cree que el estado clasificó mal su estatus
- Preguntar en la oficina de Medicaid del estado por el Medicaid de emergencia, la cobertura para niños y embarazadas o algún programa estatal
- Contactar a la agencia de reasentamiento que los recibió, en el caso de los refugiados, para saber si todavía califican a la Refugee Medical Assistance
- Acudir a centros de salud comunitarios, que cobran según los ingresos del paciente
A mediano plazo, la salida más firme para refugiados y asilados es obtener la residencia permanente, que les devuelve la elegibilidad. El trámite de la Green Card tarda más de un año, cuando antes de 2025 tomaba unos seis meses, por lo que conviene iniciarlo cuanto antes y tomar en cuenta los costos de trámites como la green card y el asilo.
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